[Traducción] La prohibición de bolsas de Maui

Por Joe Kent, 3 de Mayo del 2014

Recientemente hice un viaje a Minnesota, y la primera cosa que dije cuando llegué allá fue, “¡Llévenme al supermercado!”. Verán, lo que los minesotanos no entienden es que el supermercado es de hecho una de las mejores partes del Estado nortino. El precio de cada cosa es muchos dólares menor que lo que yo estoy acostumbrado a pagar en Maui. ¡Incluso el precio de los cocos es más bajo! Pero sobre lo que estaba más emocionado al pasar por la caja eran las bolsas plásticas.

“¡Dios mío!” grité, “¡Bolsas! ¡Maravillosas, hermosas, bolsas plásticas!”

La gente olvida lo agradables que son las bolsas plásticas. Son tan fuertes y ligeras. Puedes colgar cinco de ellas entre tus dedos y llevar un montón de víveres. ¿Pero has intentado acarrear una bolsa de papel? Casi siempre se rompe. Trata de llevar cinco bolsas a la vez. Es casi imposible. Una mínima rotura, y el hoyo se hace más y más grande con cada paso. Usualmente, para cuando he subido tres pisos, están casi completamente destruidas para cuando llego a casa. Mis víveres se desparraman por todo el piso de mi departamento.

Ahora, sé lo que estás pensando -¿porqué no usa una de esas bolsas reutilizables? Bien, es una buena idea. Pero tengo bolsas reutilizables. Tengo unas diez, y termino no usándolas nunca. Usualmente, voy al supermercado cuando no estaba realmente esperando hacerlo. Tal vez en el camino a casa, y pienso “ah, necesito pan, y huevos”. Entonces me doy cuenta que de nuevo olvidé poner esas bolsas en mi auto, y tengo que ir a la tienda, y ellos preguntan, ¿desea comprar algunas bolsas reutilizables?” y yo pienso – ¡ya tengo diez de ellas!

El otro día fui a Wal-mart en Maui, y vi una larga cola de gente saliendo con sus compras. Ninguno de ellos se había acordado de llevar una bolsa.

Incluso si me acuerdo, son simplemente molestas de acarrear. No me gusta acarrear diez bolsas reutilizables por el centro comercial. ¡Parezco un indigente! ¿Y qué si no llevo suficientes bolsas? Peor aún, ¿qué si llevo demasiadas, y termino sin comprar nada? Entonces perdí todo este tiempo acarreando diez bolsas por todo el centro comercial.

Las bolsas deben ser lavadas. A las bolsas reutilizables se les mete carne o un pedazo pequeño de comida, y algunas personas olvidan lavarlas. Las muertes relacionadas a bacterias tienden a saltar después de una prohibición a las bolsas plásticas. ¿Te gusta salvar en medio ambiente? ¿Qué tal hacer que todos tengan que lavar diez bolsas más en su lavandería, con todo el jabón y agua agregados?

Lo sé, lo sé, ¡es todo por un bien superior! El movimiento por la prohibición de las bolsas en Maui comenzó cuando un artículo noticioso fue publicado sobre bolsas plásticas volando desde el vertedero en Maui. El viento soplaba tan fuerte que las bolsas volaban por kilómetros. Era tanto que los caminos estaban regados de bolsas plásticas, así como los océanos. Peces y animales salvajes se estaban quedando atrapados en las bolsas, y los arrecifes estaban sufriendo. Era un gran problema.

Pero me pregunto ¿quién es responsable por las bolsas plásticas que salen volando de un vertedero? ¿No debería ser culpa del vertedero? Después de todo, si las bolsas están volando fuera del vertedero, entonces eso presumiblemente significa que la gente de hecho está tratando de botarlas a la basura. Pero como el vertedero no es capaz de lidiar con un día ventoso, nadie puede tener bolsas.

En cierta forma, veo la prohibición de bolsas como no haciendo lo suficiente. Es una solución parche a un problema más grande -que la basura sale volando del relleno sanitario. Prohibir las bolsas de compras no detiene a la basura de salir volando del relleno sanitario. Sólo evita que las bolsas de compras salgan volando. ¿Pero qué con los envoltorios de dulce y las bolsas de papas fritas? ¿Qué con pedazos de papel? ¿Qué con las bolsas de cremallera, o celofán? Los bordes de los caminos en Maui cerca del vertedero aún están regados con todo tipo de basura que sale volando de él.

Tal vez la verdadera solución es simplemente demandar al vertedero.

Mientras tanto, supongo que tendré que acostumbrarme a una vida sin bolsas nuevamente. Si prohibir las bolsas realmente protege a los animales y al océano, entonces supongo que está bien. Pero aún tengo el derecho de sentirme muy irritado cuando voy a comprar. Y de verdad me pregunto si la prohibición de bolsas está haciendo que la gente crea que el problema del vertedero ha sido arreglado, y nos está distrayendo de una solución aún mejor.


Joe Kent

Un profesor de música que vive en Maui, Hawaii. Soy un libertario activo en el partido. También soy ex delegado de Ron Paul. Adicionalmente, me estoy postulando al Congreso estadounidense por el Distrito Congresional 2 de Hawaii.


Traducido al español por Dusan Vilicic Held. Artículo original publicado en Liberty.me. Si quieres apoyar mi trabajo puedes hacerlo donando acá.

Translated to Spanish by Dusan Vilicic Held. Original article published on Liberty.me. If you want to support my work you can do it by donating here.

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[Traducción] Mi año como billonario

Por Joe Kent

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Cuando tenía 22 años, tuve la experiencia única de ser capaz de vivir como un  billonario. Para proteger los nombres de aquellos involucrados, prefiero no entrar en detalles de cómo tuve acceso a tanto dinero, pero digamos que súbitamente tuve una especie de padrastro muy rico.

Este hombre era enormemente rico. Era dueño de equipos deportivos,  y compañías de Fortune 500. Tenía una mansión multimillonaria, y un jet privado. Él era el hombre más rico que había conocido, y súbitamente, yo era como su hijastro.

Creo que todos debieran vivir la experiencia de ser fabulosamente rico. Al menos por un año. Te da una gran expectativa del mundo. Por un lado, podía viajar. Visité más países ese año, que en el resto de mi vida.

Pero otra razón por la que todos debieran experimentarlo es porque por el resto de tu vida, sabrás de lo que te estás perdiendo. Cuando vuelvas a ser pobre (como lo soy hoy), sabrás exactamente qué tan pobre eres, comparado con qué tan rico podría ser. Por el resto de tu vida, cada pedazo de filete que comas puede ser comparado con el filete de un billonario, y sabrás exactamente la diferencia. Y es una diferencia muy importante de recordar. Porque la diferencia es –  no mucho, en realidad.

En lo que a filetes respecta, era bueno. Pero teniendo que elegir entre el filete casero hecho por mi mamá, y un filete servido en un restaurant caro, yo prefiero el de mi mamá cada vez. Ambos saben muy bien, y están cocidos a la perfección, con la cantidad justa de sazón. Pero no me interesa cuánto cuesta el filete, porque mi mamá cocina el mejor filete del mundo.

Lo mismo sucede con casi todo lo demás. En la mansión, teníamos un sistema de cine con un proyector. En mi pequeño departamento tengo un pequeño proyector que uso para proyectar en mi pared blanca. La calidad de la imagen es tan buena, que difícilmente notó La diferencia entre lo que tengo ahora, y lo que tenía en la mansión.

En la mansión teníamos una gran piscina. En mi complejo de apartamentos Tenemos una gran piscina. por lo general no hay nadie en la piscina ¡y ni siquiera me tengo que preocupar de limpiarla!

En la mansión teníamos nuestro gimnasio personal. en mi departamento tengo Mi par personal de shorts, que uso para salir a correr.

En la mansión teníamos una cocina gigante. Parecía salida de una revista. Tenía hermosa iluminación, una isla en la mitad hecha de mármol, un microondas que parecía de la era espacial, y un lujoso lavavajillas.

Por supuesto, mi pequeño departamento tiene su propia cocina, con un microondas, y un lavavajillas. Claro que no es tan bonita como la cocina de un millón de dólares, pero tengo todas las ollas y sartenes que necesito, y puedo cocinar todo lo que quiero.

En cuanto a muebles ¿Cuántos necesita uno realmente? La mansión estaba llena de camas y sillones. Un museo entero de camas y sillones. A veces una mesa aquí o allá. A veces una silla. Una lámpara ¿Qué se puede comprar realmente, aparte de camas y sillones?  Recuerdo caminar a través de la mansión llena de camas, sillones, mesas, y sillas y pensar ¿Cuál es la gracia? Cuando éramos pobres también teníamos camas, sillones, mesas, y sillas. Seguro, no teníamos tantas, pero ¿cuántas necesitas?

Mi padrastro billonario (como lo llamaremos) tenía un Audi. Era uno de los autos más lujosos del momento. Tenía un  manos libres, GPS, un sensor que piteaba cuando retrocedía. Era una maravilla tecnológica.

Pero me anticuado y viejo Mercedes Benz 1986 también es una maravilla tecnológica. lo compré por sólo $600, y anda y anda y anda. El pináculo de la ingeniería alemana de 1986, con paneles de madera, y un nuevo (en ese tiempo) dispositivo de seguridad llamado “airbag”. Ese auto me ha llevado de A a B, e incluso hasta Z, y de vuelta, y a veces hasta voy más rápido que los Audis en el camino.

Desafortunadamente, mis años como billonario han terminado, y ahora he vuelto a ser pobre nuevamente. Pero eso no es tan malo. Soy tan feliz cómo lo fui cuando era rico. De hecho, probablemente más feliz.

Pero, hay una cosa que el billonario tiene que yo no. El enorme poder para dar. Desearía poder dar la cantidad de dinero a la gente pobre que el billonario daba. Primero que todo, daba trabajo a miles de personas. En segundo lugar, él daba millones de dólares cada año a la caridad. Él ayudaba a gente alrededor del mundo, desde Guatemala a Filipinas. Él hacía viajes especiales para asegurarse de que el dinero estaba yendo a los proyectos adecuados, y a la gente indicada. La gente que realmente necesitaba la ayuda por encima de todos.

Este millonario daba porque él era un ser humano, y empatizaba con su prójimo. Alguna vez fue pobre también, así que sabía exactamente lo que es no tener suficiente para comer. Tenía tanta compasión qué sabía que quedarse con su dinero para sí mismo ayudaba más que si lo regalara todo. Porque si lo regalaste todo, no quedaría más dinero para entregar. Pero si se quedaba con algo para él, entonces podría seguir invirtiéndolo con gente, para que muchos más de nosotros pudiéramos permitirnos comprar nuestras propias camas, sillas, y sillones.


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Joe Kent

Un músico viviendo en Maui, Hawaii. Soy un libertario activo en el partido. También soy un ex-delegado de Ron Paul, y un ancap. Adicionalmente, participo en las elecciones para el Congreso de los EEUU por el Distrito Congresional 2.


Traducido al español por Dusan Vilicic Held. Artículo original publicado en Liberty.me. Si quieres apoyar mi trabajo puedes hacerlo donando acá.

Translated to Spanish by Dusan Vilicic Held. Original article published on Liberty.me. If you want to support my work you can do it by donating here.