Recopilación de tiras cómicas traducidas

Acá voy a dejar una recopilación de las tiras cómicas e imágenes en general que he traducido y he estado publicando diariamente en las últimas semanas en mi página en facebook. Mi intención es publicar una recopilación semanal con las tiras que traduje la semana correspondiente.


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Traducido al español por Dusan Vilicic Held. Si quieres apoyar mi trabajo puedes hacerlo donando acá.

Translated to Spanish by Dusan Vilicic Held. If you want to support my work you can do it by donating here.

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[Traducción] Seis formas en que los padres enseñan valores socialistas a sus hijos

Por Michael Esch

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Todo el tiempo escuchamos a las generaciones más viejas decir que los millenials necesitan madurar. Algunos incluso han dicho que no les interesa que estén listos con la universidad, ellos sólo quieren que estén listos con vivir en sus sótanos. Que la generación más joven necesita tomar responsabilidad personal sobre sus vidas. Escuchamos que la gente joven no tiene ética del trabajo y que se sienten con derecho a todo. La mayor parte de esto es verdad, pero ha sido resultado de una generación parental reforzando ideas socialistas en casa.

El socialismo es la idea de que todos son responsables de todo el resto. Nadie en la comunidad debiera tener más que lo que tiene cualquier otra persona independiente de su productividad. Si alguien llegase a ganar más dinero, la autoridad, el Gobierno, re distribuiría ese dinero a las personas más necesitadas.

Estas son 6 formas en que los padres enseñan valores socialistas a sus hijos.

1) Compartir

Forzar a los niños a compartir es la forma más floja de crianza. Un padre escucha a dos niños peleándose por un juguete, entra en la habitación, le grita a los niños que compartan el juguete y sale. Los padres que hacen esto están enseñándole a sus hijos que siempre que alguien llegue a robarle sus posesiones, lo que debe hacer es simplemente entregarlas. Si se niega a hacerlo, la autoridad vendrá y lo castigará.

Solución
Enséñale a tus hijos que tienen prohibido robar. Si un niño está jugando con un juguete en la casa, entonces ese juguete es de él, y no tienen porqué compartirlo. Simplificar las reglas en la casa hace más fácil para los niños saber lo correcto y lo incorrecto. Los niños van a compartir de forma natural porque son sociales. Ellos desean jugar con otros, y la única forma de hacerlo es compartiendo. Compartir es bueno cuando es una elección, pero cuando es forzado es antinatural y resulta en  roces. reduce el conflicto en tu casa deteniendo el robo.

2) Enseñar Obediencia

Cuando un padre dice, “porque yo lo digo”,  le está enseñando a sus hijos obediencia ciega. Ésta también es una forma floja de crianza. Refuerza la idea de que un niño no tiene poder de decisión en su vida. Deben obedecer a la autoridad a toda costa. A medida que los niños crecen escuchando esta frase,  el resultado son algunos de los crímenes más perversos, y la defensa es ”sólo estaba siguiendo órdenes”.

Solución
Los padres deben explicar sus decisiones a los niños. A medida que un niño crece, debiera tener más control en la toma de decisiones. Además, si deseas enseñarle responsabilidad personal a tus hijos, entonces permitirles tomar malas decisiones Sirve como aprendizaje. Sí, a veces esto es más estresante, pero resulta en un niño qué toma control de su vida y aprende a lidiar con las consecuencias de sus decisiones.

3) Fuerza Innecesaria

A veces cuando un niño no es obediente, es fácil usar fuerza innecesaria para obtener obediencia. Cuando los castigos son demasiado fuertes, un padre usualmente puede manipular al niño para que haga lo que sea. Esto le enseña al niño que los castigos nunca puede ser demasiado fuertes. Luego de crecer con castigos duros no es extraño que la mayoría de estadounidenses estén de acuerdo con que el gobierno torture prisioneros.

Solución
Cada acción que tomamos tiene consecuencias naturales. Como padres, debiéramos intentar evitar estas consecuencias naturales. Si Juanito le pega a su hermana, entonces no tendrá permitido jugar con ella. Esta es una consecuencia natural. De esta forma los niños crecen y se vuelven más sensibles a las injusticias en el mundo.

4) Gestionar el juego

En una sociedad socialista, existe un negocio que ofrece un producto. la competencia está restringida pues promueve el lucro. Por lo tanto, las escuelas determinan como un niño puede servir mejor a la comunidad. Entonces el niño es puesto en esa ocupación. Esto se está volviendo más aceptado porque los padres gestionan el juego de los niños o el tradicional “tiempo libre”.

Un niño en edad escolar despierta, y entonces va a la escuela por 8 horas. En la escuela, le dicen qué leer, qué mirar y qué estudiar. Entonces van a practicar deportes donde les dicen cómo jugar. Entonces nos preguntamos porque ellos se sientan estando “aburridos” todo el tiempo. Nunca se les da la oportunidad de explorar sus propias decisiones.

Solución
¡Dale más libertad a tus hijos! Déjalos decidir lo que desean aprender. Déjalos decidir lo que quieren jugar. Déjalos explorar su curiosidad.  A medida que un niño crece en libertad, así también crece su potencial de aprendizaje. Los niños aprenderán de forma natural a tomar responsabilidad de su tiempo.

5) Quehaceres sin Compensación

A muchos niños se les dan quehaceres semanales y diarios sin compensación. Algunos padres dicen que ellos les pagan a sus hijos con alojamiento y comida. Eso no es verdad Porque si el niño no hace el quehacer, el padre igual les proveerá alojamiento y comida. Esto refuerza valores socialistas de que sin importar lo que haga siempre se le proveerá alojamiento y comida.

Solución
Enséñale a tus hijos cómo negociar. Los quehaceres debieran asemejarse al trabajo, y con el trabajo hay una compensación. esto no significa que tu hijo debiera tener una mesada. Simplemente significa que debe haber un intercambio por su trabajo y tiempo. Enseñarles que su trabajo y tiempo tienen valor es bueno para su ética de trabajo.

6) Sin Alternativas

Bernie Sanders, un candidato presidencial socialista, recientemente dijo que debiera haber sólo un tipo de desodorante. En una sociedad socialista, no hay alternativas. Los padres que no le dan alternativas a sus hijos están reforzando el valor de que la autoridad sabe lo que es mejor para el individuo y que los niños  debieran confiar en que ella tome esta decisión.

Solución
Dale a tus hijos la libertad de elegir. Cuando coman desayuno, déjalos elegir lo que van a comer. Cuando planifiques una vacación o una salida a comer, permite que los niños tengan una voz democrática en la toma de decisiones. Esto le enseña a los niños cómo tener una opinión y defenderla. Al permitirles elegir a los niños de forma consistente, ellos aprenden el valor de la libertad, lo que quieren en la vida y como obtenerlo.


Traducido al español por Dusan Vilicic Held. Artículo original publicado en Liberty.me. Si quieres apoyar mi trabajo puedes hacerlo donando acá.

Translated to Spanish by Dusan Vilicic Held. Original article published on Liberty.me. If you want to support my work you can do it by donating here.

#YoMeRebelo

#‎YoMeRebelo‬ contra el abuso estatal que causa buena parte de los problemas de los chilenos.

Por ejemplo, ¿podrían las ISAPRE abusar (asumiendo que de hecho lo hacen) si la gente pudiera contratar previsión en otros lugares que no fueran ISAPRE, como nos obliga el estado? ¿Podrían hacerlo si no fuera obligatorio tener previsión?

Similar para las AFP, ¿habría motivo para reclamar si uno pudiera poner sus ahorros en otros lugares que no fueran AFP, como tienen los estadounidenses con sus cuentas IRA? En tal caso las AFP ya no podrían ser cabeza de turco, pues el único responsable de tener una buena o mala pensión sería uno mismo.

¿Podrían los bancos abusar si tuviéramos un sistema de banca libre, donde hubiera competencia de verdad y no una severamente limitada por todo tipo de exigencias y subsidios estatales? ¿Si no se nos obligase a usar el dinero del Banco Central que está constantemente devaluándose, los bancos que hacen mal su trabajo podrían estar recibiendo continuamente subsidios y rescates a través de la inflación?

Sobre educación, ¿no podrá ser mucho más eficiente que todos los establecimientos (sean éstos estatales o privados) se autofinancien y caso contrario cierren por ineficientes e inefectivos, como en Suecia? ¿No será mejor que la competencia sea pareja y que ningún establecimiento reciba subsidios directos del estado, manteniendo vivos de forma artificial a los que no ofrecen buena calidad? Porque aceptémoslo, acá en Chile la plata estatal nunca se usará de forma eficiente mientras esté garantizada y no se requiera hacer un buen trabajo (según los apoderados) para recibirla. Y, ¿no será mejor descentralizar la gestión de la educación y dejar de decirle desde el Estado a los profesores y directores qué, cómo, cuándo y a quién enseñar, como en Finlandia?

Una última cosa que agregaría a la lista de abuso estatal es el tema de los impuestos. Se suele reclamar que los libros son muy caros en Chile, pero los libros están sujetos a los mismos impuestos que el resto de cosas (fuera de las que están sujetas a impuestos especiales, como el tabaco o las bebidas alcohólicas). Eso significa que en Chile los libros son muy caros por culpa de los impuestos, y el resto de cosas (comida, vivienda, medicina, servicios de todo tipo, etc.) también son muy caros por lo mismo. Y si la solución para que los libros bajen de precio y la gente pueda comprarlos es bajarles los impuestos, lo lógico es que se hiciera lo mismo con todo lo demás. Yo al ojo calculo que la mitad del precio de las cosas corresponde a impuestos (directos e indirectos). ESO sí es un tremendo abuso, ¡especialmente contra la gente de menos ingresos! Por eso y mucho más #YoMeRebelo.

Gratuidad y otros mitos

El 27 de Junio del 2013 El Mercurio publicó una carta de Andrés Fielbaum, presidente de la FECh, en la que se incluyó en el debate iniciado por Axel Kaiser sobre el tema de la educación. En ella alega a favor de una educación completamente estatizada, “concebida como un derecho, que no esté mediado por el dinero.”

Primero que nada solicitaría que Andrés y los demás que defienden esto comiencen a ser honestos y que dejen de usar la palabra “gratuita”. Todos sabemos que la educación nunca será gratis. Siempre habrá que pagar a los profesores y demás funcionarios, además de que habrá que financiar la construcción de edificios y los materiales que se utilizan, etc. La educación siempre estará “mediada por el dinero”. Y dicen entender esto, pero testarudamente se rehúsan a dejar de utilizar slogans falsos.

Por cierto que una educación completamente estatal no es gratuita para nadie, ni siquiera para los que su aporte impositivo neto es negativo. Esto porque cada peso extraído del sector privado, que es el sector productivo, es un peso malinvertido. Esto a la larga provoca un aumento en el nivel de precios, una reducción del nivel de ingresos, o ambas, lo que significa que el poder adquisitivo real de las personas se ve reducido. En términos prácticos, esto se traduce en menos empleo, menos productividad, mayor escasez (colas), peor calidad y mayor pobreza en general. Muchas veces estos efectos pasan desapercibidos, al ser el gasto estatal aumentado gradualmente, pero se vuelven obvios cuando se compara una economía que ya ha avanzado bastante en esto con su estado antes de iniciado el proceso. Un ejemplo claro es Argentina, que a todas luces es una catástrofe ocasionada por políticas estatistas.

Otra cosa es que una mayor inversión no se correlaciona con una mayor calidad. Es un hecho demostrado que, por ejemplo, en los EEUU el gasto estatal en educación se ha disparado en las últimas décadas mientras que la calidad del servicio está estancada. El gobierno español gasta mucho más que varios otros países y a la vez obtiene resultados peores. Es un mito que el problema sea la cantidad de recursos con que se cuentan. Pauline Dixon, investigadora experta en desarrollo y educación de la Universidad de Newcastle en Inglaterra investigó a varios países muy pobres y su conclusión es que las instituciones privadas son las que mejor están ayudando a los más pobres.

Por último, quiero comentar que la “libertad de elegir” que tanto dice Andrés que facilitaría una estatización total de la educación no es tal. ¿Qué sucede si yo, como padre, quiero que mis hijos se eduquen de forma diferente de la forma que impone el estado? ¿Será esto permisible, o se me perseguirá como a un criminal como sucede en Alemania? ¿Tendré libertad de elegir educar a mis hijos en un lugar diferente de las instituciones estatales, o serán mis hijos esclavos del estado? Claramente hay una contradicción en lo que dice Andrés al respecto.

En cualquier caso, una educación estatal no es ni gratuita, ni eficiente, ni libre, ni de calidad. Lo que necesitamos no es más impuestos, más gasto estatal y más regulación, es todo lo contrario. Que haya menos impuestos para que así podamos elegir que hacer con nuestros recursos, en vez de que el estado decida por nosotros (de paso embolsándose la mayor parte). Que haya más libertad para experimentar qué funciona mejor y que no funciona tan bien. Que haya más libertad para decidir si vale o no la pena que nuestros hijos estudien en un colegio, en casa o donde creamos mejor. Que haya menos intervención estatal en nuestras vidas para que así podamos dar paso a verdadera solidaridad voluntaria, no una falsa impuesta por la fuerza.

La educación estatal “gratuita” es la más cara de todas

Hace algunos días me topé con esta nota en El Dínamo, donde se mencionan los planes de Michelle Bachelet para imponer un sistema de educación estatal “gratuita”, financiada mediante nuevos impuestos a profesionales. Dejando de lado temas como el lucro, la igualdad y otras cosas similares (tal vez para otro artículo), me parece sumamente importante abordar una de las consecuencias poco comprendidas de los subsidios estatales a la educación.

Y es que una de las cosas malas de hacer las cosas como se propone, es que -como nos advirtiera el gran Henry Hazlitt en “La Economía en una Lección“- no hay ningún control decente de a quién vale o no la pena subsidiar, no se discrimina en ese sentido, lo que asegura que se malgastarán recursos educando a gente que luego no será capaz o no querrá “devolver la mano”. Por ejemplo gente que estudiará y luego no ejercerá, gente que estudiará y emigrará por lo que no pagará el impuesto, gente que estudiará pero luego quedará cesante y tampoco pagará de vuelta, etc. Una de las gracias del financiamiento privado es que todo eso se controla. Un banco en régimen de libre mercado (no como ahora, hay que pensar en hace unos 60-70 años para hacerse una idea) no le va a prestar dinero a alguien para pagar sus estudios si no tiene alguna relativa seguridad de que esa persona podrá devolverlo. Eso implica no sólo que termine su carrera, sino que además encuentre trabajo y de hecho trabaje.

Financiar cosas con cargo a impuestos coactivos elimina los incentivos para que los recursos se usen de forma eficiente. En el caso de la educación, es cosa de ver el ejemplo de Francia o Argentina, allá la mayoría de la gente que entra a estudiar, no termina, y de los que terminan, una buena parte estudiaron algo que no tenía demanda y quedan desempleados o trabajando en otra cosa, etc (si no me cree, pregúntele a algún argentino). Es decir, los recursos escasos que se desviaron desde lugares en los que estaban siendo productivos para financiar a esas personas fueron desperdiciados.

Hay que recordar que los recursos de que disponemos son muy escasos, y malgastarlos es sumamente irresponsable. Lo más justo es que quién malgaste sea quién pague las consecuencias. Y esto es justamente lo que hace el mercado cuando es libre de regulación estatal.